Software en cámaras digitales

Ya llevo algún tiempo con la idea de escribir un artículo sobre la situación actual del mercado fotográfico. El principal problema es que me meto en un ámbito en el que no me siento lo suficiente cómodo para hablar, que probablemente no mucha gente esté de acuerdo con lo que digo (no que me resulte muy importante) y, quizás lo más relevante, que de aquí en unos años se vea lo equivocado que estaba. Y mientras preparaba en una libreta diversas ideas para ese artículo este otro surgió por si solo, con entidad y fuerza propia para ser una pequeña primera entrada antes de publicar el otro. Se basa en una idea que lleva tiempo rondándome la cabeza, la revolución más importante de la fotografía ya no pasa tanto por nuevos sensores o nuevas lentes, sino por el software que venga integrado con las cámaras. Algo que los fabricantes no paran de descuidar y ya empiezan a pagar el precio, sobretodo en el mercado consumidor.

Vivimos en una época dónde el software es más importante que el hardware en el cual se ejecuta (en la medida de las cosas). Simplemente hay que mirar en el mercado de la telefonía móvil y como ha cambiado en los últimos 4 a 5 años. Me acuerdo perfectamente cuando lo importante era el hardware que se compraba en el smartphone, cuando un Nokia N95 o N93 era lo no va más, no por el sistema operativo, sino por que permitían grabar vídeos HD. Poco después llegaron los iPhone y los Android, con terminales que ofrecían menos batería, cámaras peores (estoy hablando de la época del 3G o 3GS…), pero mucho mejor software, mucha mejor forma de acceder a internet con ellos, y más importante, una mejor gama de aplicaciones que poder instalar en ellos. Nokia y Blackberry ya están pagando las consecuencias de no saber adaptarse a este cambio, impulsado más por lo que software ha permitido hacer que lo que el hardware permite hacer.

Cala S'Aguia

Cala S’Aguia en Blanes.

Es increíble ver como los fabricantes de cámaras digitales también descuidan este aspecto de sus productos. Si hay una cosa que siempre es una constante en toda análisis de una cámara Sony NEX es lo malo que es el software de las mismas, y como entorpece la labor del fotógrafa/o interponiéndose en el medio (bueno, ahora los análisis dicen que malo era al principio, ahora ha mejorado lo suficiente para ser usable, o en los análisis de su nueva A7 ó A7r: "menos mal que no han usado el software de las NEX).

Bueno, Sony tal vez descuidó el aspecto de la usabilidad, pero casi es peor el caso de Canon, que tiene entre sus propios usuarios y compradores el ejemplo claro de cómo se deben hacer las cosas, pero parece que no dan aprendido la lección. Estoy hablando de Magic Lantern, un proyecto desinteresado que ya lleva varios años demostrándole a Canon lo que realmente pueden hacer sus cámaras si sus programadores dedicasen un par de mesecillos de trabajo. Yo lo he instalado en mi Canon 5D Mark II y se ha convertido en otra cámara. Ya no necesito comprar un dispositivo externo para tener un intervalómetro, con un solo botón consigo que la cámara calcule la exposición correcta derecheando el histograma, o ¡puedo ver mi histograma en RAW!, por no hablar de hacer braketing de forma correcta. ¡Y porqué no grabo vídeo1 realmente no sé cuantas cámaras Canon ha conseguido vender a productores de vídeo gracias a que Magic Lantern existe.

Y mientras Canon no aprendió con Magic Lantern, tal vez los que si aprendieron fueron la gente de Fuji. En un mercado dónde cada vez se venden menos cámaras (esto para el siguiente artículo), Fuji ha decidido desmarcarse de sus competidores con su sistema Fuji X o sus cámaras de la serie X100. Estas cámaras ya tienen varios años, pero Fuji no simplemente saca nuevos modelos mejores para que la gente año tras años se tenga que comprar una nueva cámara para conseguir una característica nueva, no, también se dedica a actualizar el firmware de las existentes, añadiendo nuevos funcionalidades que antes no existían como Focus Peaking o mejorando la velocidad de autoenfoque.

Y ya por no hablar de las tonterías de entregarte las cámaras con el revelador RAW de juguete (si exceptuamos los fabricantes de medio formato que te venden la cámara con un software como Capture One, entre otros). Pero bueno, no sé si por error o por que están aprendiendo, al menos ahora Canon regala con sus cámaras Adobe Lightroom en Estados Unidos.

Mientras los profesionales ven limitado, o tal vez más complicado de lo necesario, lo que pueden hacer en sus cámaras por que los fabricantes no se han tomado un par de tardes para añadir a las mismas algo tan sencillo como un intervalómetro (ya no hablemos de un Focus Peaking, o un histograma en RAW…), el consumidor prefiere usar su teléfono móvil para hacer fotos, al menos de esa forma podrá compartir al momento la foto que ha hecho, lo cual es mucho más importante que la calidad o nitidez de la misma.

Facebook4Google+2Twitter1Email
  • Eduard 12 - noviembre - 2013,

    Me gustan mucho la fotos que haces

    Responder
  • davidgp 12 - noviembre - 2013,

    Gracias Eduard…

    Responder
  • Roberto 13 - noviembre - 2013,

    Muy de acuerdo con tu visión. Pero sobre todo, contento por ver de nuevo activo tu blog. Ya te daba por perdido. ¿Acabarás la serie de Escocia?

    Responder
  • davidgp 13 - noviembre - 2013,

    Roberto, la verdad es que no tengo mucha excusa… pero bueno, aquí estoy de vuelta y intentar mantener la periocidad lo máximo posible (a pesar de que en Diciembre tengo un pequeño proyecto que me mantendrá un pelín alejado…)…

    Y sí, no te preocupes, después de un artículo siguiendo a este que saldrá mañana, volveré al tema de Esocia, para unas tres entradas que me quedan por escribir sería una verdadera pena.

    Responder

Deja un comentario: