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Si hay una aplicación que considero esencial para mi fotografía de paisaje es sin duda The Photographer’s Ephemeris. Ya sea usándola en su versión móvil en el campo, para comprobar de forma exacta donde saldrá el sol o se pondrá, planificando así las diferentes fotografías antes de hacerlas. O en casa, delante del ordenador y en pantalla grande para estudiar si tal día es el óptimo o no para hacer fotos en una determinada localización.

The Photographer's Ephemeris para Web

Hasta ahora, la versión de escritorio del The Photographer’s Ephemeris se distribuía bajo la plataforma Adobe Air que básicamente son aplicaciones flash para escritorio. Esta aplicación flash se conectaba a los servicios de Google Maps para cargar los diferentes mapas. Pero a partir del mes de Septiembre, Google deja de dar soporte a sus mapas a través de su API para flash (si esto ayuda a que flash desaparezca antes, bienvenida sea la iniciativa de Google), con lo cual la aplicación de escritorio que funcionaba en sistemas Windows, como Mac OS X ó Linux deja de funcionar.

Para la gente que quiera seguir usando The Photographer’s Ephemeris en su ordenador para planificar sus próximos viajes fotográficos (entre ellos yo), los creadores de tan útil aplicación han desarrollado una versión web de la misma: app.photoephemeris.com, con prácticamente la misma funcionalidad.

Este cambio no afecta lo más mínimo a su versión para móviles, ya sea iOS o Android (y de la que realmente saca dinero la gente esta).

Cualquiera que me conozca sabe perfectamente que no suelo hacer fotos de animales. Para bien o para mal me he obsesionado con el paisaje. Pero muchas veces cuando vamos varios en el mismo grupo hay que ceder, a algunos les puede gustar más el paisaje, a otros les puede gustar más los animales, y con los días tan largos que hacía en Patagonia, había tiempo para todo.

Ave rapaz en Chile - Patagonia

Ave rapaz en Chile – Patagonia.

He empezado el párrafo anterior de esta forma simplemente para indicar que probablemente las fotos que veas en este artículo te parezcan de lo más normalito. Al no haber practicado casi nunca este tipo de fotografía, me cuesta mucho encontrar los encuadres, y mucho más lo de aproximarme a los animales para que se dejen hacer fotografías antes de que salgan corriendo.

Cría de Guanaco

Cría de Guanaco.

Sí hay un animal que nos cansaríamos de fotografiar en Patagonia, ese sería el guanaco. Probablemente os recuerde mucho a la versión domesticada del mismo, la llama. Estaban por todas las esquinas del parque natural de Torres del Paine, y a pesar de que vimos a varios sueltos por ahí, lo normal era encontrarlos en grandes manadas.

Ñandú

Ñandú.

Recuerdo una mañana en particular, después de fotografiar las Torres del Paine, cuando nos acercamos al coche y con aún la luz bastante horizontal, vemos que donde habíamos aparcado a oscuras, a menos de un kilometro, había una gran manada desperezándose de la corta noche. Dejaron que nos acercásemos bastante para fotografiarlos con calma (pero manteniendo una distancia prudente, que el bicho cuando se siente amenazado te escupe a la cara directamente). Con unos contraluces interesantes. Parecían más interesados en espantar unos guanacos que no eran de su manada y intentaban unirse a ella. Realmente fue una forma de matar esas primeras horas del amanecer antes de irnos a desayunar.

Pingüino en Otway

Pingüino – Otway.

Otro de los animales más característicos de la zona es el Ñandú, una especie de avestruz pero en pequeñito. Y aunque todo el mundo nos decía que era muy fácil de encontrar, realmente creo recordar que solamente lo vimos en dos ocasiones. En la primera sin mucha suerte, el animal es bastante desconfiado, una vez nos bajamos del coche puso rápidamente una gran distancia entre nosotros. Nuestro 200mm, incluso para los que tenían multiplicador, no era suficiente. En una segunda ocasión, justo cuando dejábamos el Parque Natural de Torres del Paine, se dejaron fotografiar unos minutos, eso sí, corriendo de un lado a otro entre guanacos.

Pingüinos - Otway

Pingüinos – Otway.

Las aves era otro de los platos fuertes de la zona, sobretodo los buitres locales. Hubo un buitre muy joven que se dejó que nos acercásemos bastante mientras descansaba sobre una roca. Hasta que perdió la paciencia y se marchó hacia la siguiente roca. Y después ya se fue a otro zona, junto un grupo de ellos que estaba volando a gran altura, ya lejos de nuestras cámaras. Varias veces por el camino de una esquina a otro paramos a fotografiar las aves rapaces que nos encontrábamos posadas en árboles.

Joven buitre.

Joven buitre.

Pero si realmente hay un animal en la zona que se pueda considerar el rey, y también el más peligroso, es el puma. Teníamos el grupo un pelín dividido con respecto a él, varios querían ir a intentar fotografiarlo, otros pensábamos que era mejor ni intentarlo. Según nos contaron los guardas forestales, la mejor forma de conseguirlo verlo era ir de noche antes del amanecer por ciertos senderos donde se sabía que el “gatito” tenía varias guaridas. Justamente al amanecer el puma está volviendo a su guarida después de cazar durante la noche, y es buen momento para fotografiarlo. Como solamente teníamos como máximo un 200mm la verdad es que para mí gusto personal era acercarse demasiado a un gato tan grande. Y menos después cuando te dicen que si te topas con uno, lo que tienes que hacer es fríamente mirarle a los ojos mientras caminas hacia atrás, que si le das la espalda probablemente te ataque. Yo había ido a fotografiar amaneceres y atardeceres, ¿no?

Amanecer con Guanacos

Amanecer con Guanacos.

El día que ya estábamos de camino de regreso a Punta Arenas, a unas 12 horas de coger nuestro avión de vuelta a Europa, paramos en Otway para acercarnos a una reserva de pingüinos de Magallanes. La verdad es que llegábamos un pelín justos de tiempo, dado que la reserva cerraba en una hora después de nuestra llegada. El tiempo justo para coger la cámara y empezar a caminar la pasarela que te llevaba a la zona donde suelen anidar los pingüinos, que en ese momento estaban regresando del mar, después de una larga jornada pesquera. Realmente pocos animales más cómicos que el pingüino andando sobre tierra debe haber, pasamos una buena hora observándolos, y ellos tan tranquilos siendo observados.

Mis amigos Ricard y Jordi vuelven a las andadas y ya nos dejan ver lo que será el Montsant Foto 2014. Una nueva edición de esta serie de talleres con dos objetivos principales, enseñar a la gente diversos temas de fotografía y por otro lado dar a conocer la bellísima sierra del Montsant y comarca del Priorat. En esta ocasión el tema del taller será la fotografía de viajes y para ello cuentan con la colaboración de Rafael López-Monné y Rafa Pérez.

Cartel del MontsantFoto 2014

Ya asistí a las dos ediciones de estos talleres, y a parte de aprender algo de fotografía, lo que más me ha gustado es el ambiente que hay en ellos, una forma magnífica de pasar un fin de semana.

Mi último día en fotográfico Escocia (estaría un día más, pero ya sería para conducir hasta el aeropuerto y pillar mi avión de vuelta) y, por desgracia, las cosas no parecían empezar bien. Eran las 3:00 a.m. de la mañana y una intensa lluvia presagiaban lo que al final pasó, ni una sola foto de amanecer.

Regresé temprano al hostal pensando “bueno, ¡Al menos tengo más tiempo para dormir!”. Craso error, a las 8:00 a.m. alarma antincendios a toda caña, salir hasta fuera con el fresquillo que hacía para que después me comenten que se había disparado por error… Bueno, ya que estábamos despiertos, bien podíamos empezar la mañana con un ducha y desayunando en el hostal.

Glen Coe

Glen Coe.

Último día y últimas oportunidades, así que a pesar de las pocas horas de sueño, estoy bastante despejado para intentar aprovecharlas al máximo. Las nubes de lluvia de la noche anterior todavía no han roto del todo y me crean oportunidades fotográficas nada más salir del hostal. Paso unos minutos fotografiando una cascada y parecía que mi mala suerte del día anterior continuaba. Me era imposible aflojar la rótula para liberar la zapata del 70-200 del trípode. Después de mucho luchar y dejarme la piel, literalmente, decido que es hora de optar por una segunda estrategia, acercarme hasta una gasolinera.

Cascadas en Glen Coe

Cascadas Glen Coe.

En la gasolinera oportunamente tiene una gran selección de herramientas de ferretería. Termino comprando un pequeño juego de llaves (20 libras que me costó la broma) y la rótula se rinde a la primera (ahora mismo un accesorio extra que va conmigo en la mochila es una herramienta multiusos que incorpora unos alicates).

Nada, de regreso al valle, más fotografías entre millones y millones de turistas que también estaban visitando la zona (era sábado), más fotos, y el trípode sin dar señales de querer fallar de nuevo. Poco a poco iban pasando las horas y las nubes comenzaban a marcharse dejando lugar a un fuerte sol que ya indicaba que no era mala idea ir a comer.

Arco Iris en Loch Bà

Arco Iris en Loch Bà.

Para de nuevo en la gasolinera anterior, donde al lado había un remolque hamburguesería, y empiezo a tratar con la primera escocesa a la cual tengo dificultades para entender ¡y yo que pensaba que hasta ese momento era un mito!… Con un poco de gasolina más en el deposito y una comida caliente al estomago, para variar, me dirijo hasta el Castillo Stalker, con un sol del medio día cada vez más fuerte que hacen que mi visita al mismo sea más turística que otra cosa.

Puesta de Sol hacia Loch Etive

Puesta de sol hacia Loch Etive.

Se acercaba la hora de la puesta de sol y el momento de regresar hasta la zona Rannoch Moor, para ver si tenía la suerte que no tuve el día anterior. Pero por el camino, bueno, hay que desviarse un poco, vuelvo a recorrer Glen Etive, que había visto alguna cosita que podría resultar interesante. Alguna fotografía por aquí y por allá, y la hora de la puesta de sol se me echaba encima.

Ya me lo habían advertido anteriormente; Dado que la capa de tierra sobre la roca no es muy grande, si llueve muy continuamente es muy fácil que la tierra se vuelva pantanosa. Los alrededores de Loch Bà realmente estaban bastante difíciles de caminar si no ibas con unas buenas botas de pesca, lo cual obviamente no era mi caso. Después de enterrarme un par de veces llegué a una localización que prometía bastante, desde varios ángulos tenía bastante cosas que fotografiar y el cielo prometía cosas interesantes.

Puesta de Sol en Loch Bà

Puesta de Sol en Loch Bà.

Tuve un poco de todo, sol entre nubes rotas, algún arco iris pasajero de alguna lluvias despistada de la mañana que caía a estas horas, islas pequeñas iluminadas por el sol… Realmente, fue una despedida digna del viaje.

Puesta de Sol en Loch Bà

Puesta de Sol en Loch Bà.

Bastante contento de la puesta de sol regresé al hotel para empezar a preparar las cosas. A la mañana siguiente intenté fotografiar el amanecer, para encontrarme con una niebla de lo más densa, y realmente creo que perdí oportunidad de hacer fotos interesantes. No es que las circunstancias impidiesen hacer algo decente, es que yo no estaba funcionando. ¡Qué le íbamos hacer! Tocó volver al hostal, dormir algo más, y empezar el tetris de la maleta, pera intentar volver a encajar todas las cosas dentro de ella, lo cual siempre es más fácil cuando se hace en casa con todo bien doblado… Una vez terminado el desayuno, varias horas de conducción hasta Edimburgo, mientras repasaba en mi cabeza los buenos momentos vividos durante este viaje.

Mi despedida de la Isla de Skye no fue afortunada, volví a intentar de nuevo el amanecer en Heast, y de esta vez si que encuentro la zona que me había indicado Dave, pero la suerte no acompaña. El motivo principal de la fotografía, las Five Sisters están completamente tapadas por nubes, y la cosa no promete mucho, tanto que no vais a ver ninguna foto de ese amanecer.

Vuelta a la rutina (¿no estáis cansados de que os cuente lo mismo artículo tras artículo?), dormir otras cuatro horas, levantarme, y bajar a desayunar. Dave y Ann ya estaban allí para despedirse, que claro, como no podía ser de otra forma, nos llevó como 2 horas de charlas sobre fotografía, naturaleza y la vida en general. De paso, indicándome donde debería parar para intentar conseguir alguna foto de camino a Glen Coe, último destino de mi ruta antes de volver a Barcelona a la rutina diaria.

Por el camino fui parando en varios punto que me había indicado Dave, desde puntos de carácter histórico como Glen Shiel, donde ocurrió la última batalla entre escoceses y ingleses (con españoles por medio), pasando por puntos donde se podían hacer alguna que otra foto interesante, hasta terminar con alguna recomendación de donde parar a comer por el camino.

entre Skye y Glen Coe

Entre Skye y Glen Coe.

Después de unas horitas de coche, me aproximo a Glen Coe y la cosa ya empieza a prometer. Después de hacer checking en el albergue donde iba a dormir estos dos últimas noches, toco empezar a reconocer la zona.

Las montañas escocesas no son muy altas, al menos las de esta zona no pasaban de los 1000 y poco metros. Pero desde luego, teniendo en cuenta que te encuentras alrededor de ellas casi a nivel de mar, y salen casi como champiñones para arriba, la sensación de inmensidad es bastante grande. A parte de esto, que creo que ya lo comenté anteriormente, Glen Coe te lleva a esa imagen que puedes llegar a tener de Escocia, esos grandes terrenos verdes, sin muchos árboles y completamente salvajes.

Después de revisar la zona de Loch Bâ (que ya no se puede considerar Glen Coe dado que pertenece a la región de Rannoch Moor), donde tenía pensado hacer el amanecer el día siguiente, me dirigí a la ladera de Buachaille Etive Mòr. Esta es una de montaña que destaca sobre las de su alrededor por su forma piramidal, y ya de paso un oportuno río pasa a su lado con un bonita cascada con la que fotografiarlo.

Y aquí, al lado del rio Etive, tuve uno de esos momentos que le alegran la vida a cualquier fotógrafo de paisaje. La mejor posición para hacer la foto ya estaba ocupada por un señor mayor, con su trípode de madera, y su cámara Linhof Technika, la cual nunca había visto en funcionamiento. Mientras esperaba haciendo algunas fotos a su lado, pensando que el encuadre donde él estaba era ideal, me deleité viendo como trabajaba. Se ponía una sábana por encima mientras ajustaba la composición a través de su vidrio esmerilado (no sé si es esta exactamente la traducción de ground glass dentro del ámbito fotográfico), después media la luz con un medidor externo, ajustaba apertura y tiempo de exposición en la lente, cebaba el obturador, y metía una placa en la cámara lista para ser expuesta. Y en este punto se puso a esperar, igual que yo miraba como se movían a una velocidad increíble las nubes sobre la montaña, y impacientemente estaba esperando el momento en que todo se cuadrase, mientras espantaba midges de su cara. Mientras echaba pestes y juraba por la bajo, seguía comprobando con el medidor que la luz no hubiese cambiado mucho. Hablamos un rato y cuatro placas después se da por vencido. Las nubes no se quieren poner detrás de la montaña como a él le gusta y toca el momento re recoger los bártulos y marcharse a otro lado. Después de despedirnos, llegó mi momento de aprovechar el hueco donde él había puesto su trípode.

Etive River

Etive River.

El lugar elegido para la puesta de sol era Loch Etive, el sitio en sí no es que sea muy interesante, a no ser que tengamos una puesta de sol de estas espectaculares con explosión de color, y estaba claro que mi suerte de los días anteriores no había cambiado. Unas bonitas nubes grises continuas, sin nada de textura, y con una ligera lluvia. Aquí no había mucho que hacer así que decidí regresar para dormir tranquilamente y ver si mi último día traía mejores cosas. Pero la fortuna debía tener pena por mí, y en mi camino de vuelta al albergue me encuentro de bruces con una manada de ciervos.

Ciervo

Esquivo ciervo mirando de reojo a malvado fotógrafo.

Paro el coche, pillo cámara y 70–200, que era lo más largo que tenía, subo ISO y juego un rato haciéndoles algunas fotos a lo lejos. Más de recuerdo que otra cosa, por qué obviamente se nota que lo de fotografiar bichos no es lo mío, y estos en concreto no les hizo mucha gracia ser fotografiados, intentaban mantenerse todo el rato a una distancia que mi 70–200 no les pudiese hacer una buena fotografía. Pero me alegraron el, hasta el momento, aburrido atardecer.

El 2011 ha visto el nacimiento de este pequeño proyecto de blog fotográfico. Como todo proyecto personal mío, empezó con mucha ilusión, muchas ideas y mucha fuerza, pero con el paso de los meses, la vida, el trabajo, la desgana se van metiendo por el medio y hacen que esto decaiga un poco. Aprovechando el cambio de año es buen momento para ver donde estoy, y a donde puedo ir a partir de aquí.

Lo primero que he hecho es ver los artículos que he publicado hasta el momento, más que nada para analizar un poco que dirección puedo tomar de cara el 2012, ver de lo que ya he hablado de sobra, de lo que tal vez debiese profundizar un poco más y, sobretodo, analizar que temas considero importantes en fotografía y que no he tratado por el momento por aquí. Y ya que estaba con esto, he pensado que tal vez no era mala idea compartirlo con mi audiencia.

Si no estabais ya lo suficientemente hartos de todos los recopilatorios de noticias del 2011 en la tele, aquí tenéis otro más.

Conceptos básicos:

Durante la toma:

Revelado digital

Impresión

Inspiraciones – Desde luego uno de mis sub-proyectos favoritos para este blog, una serie de artículos biográficos de fotógrafos que admiro.

Opinión

Entrevistas – Para subirme el ego me hicieron una serie de entrevistas y programas desde Canada. Todos en inglés.

Libros y vídeo tutoriales – Desde que empezó a interesarme en serio la fotografía no he parado de tragarme libros o ver vídeo tutorioales sobre el tema, aquí tenéis mi opinión de algunos de ellos que he leído o visto durante este año.

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Mis amigos de la asociación fotográfica Phosgalicia de la cual soy socio organizan un taller impartido por José María Mellado en Vigo los próximos días 8 y 9 de Octubre, bajo el título: “Taller de fotografía de alta calidad.”

Este taller, basado en el último libro de José María Mellado “Fotografía de alta calidad: Técnica y Método”, desvela desde las técnicas más básicas a las más sofisticadas que resultan de gran utilidad para los diversos colectivos fotográficos, perfectamente integradas en un método de trabajo eficaz y de alta calidad, mediante aplicaciones informáticas como son el Adobe PhotoShop, Camera Raw, Adobe Bridge, etc.

Está dirigido tanto a fotógrafos aficionados como a profesionales, requiriéndose para ello amplios conocimientos de fotografía, pero no así de PhotoShop. Se recomienda (no obligatorio) asistir con el equipo fotográfico personal y con ordenador portátil para realizar las prácticas, aunque cada alumno tendrá a su disposición un equipo informático en el aula.

Más información en Phosgalicia – Taller fotografía de alta calidad con Jose Mª Mellado.

Mis amigos de Phosgalicia inaugurarán el próximo sábado 4 de Junio su primera exposición colectiva. Bajo la temática de la Ribeira Sacra, se expondrán fotografías tomadas por los socios y socias de la asociación gallega.

Cartel Exposición Phosgalicia RS

La inauguración de la exposición tendrá lugar el próximo sábado 4 de Junio a las 19:00 en el Centro Comarcal Terra de Caldelas (c/ Praza da Torre s/n, 32760 – Castro Caldelas. Ourense. GPS: N42.37624 – W7.41579). La exposición podrá ser vista en dicho centro durante un mes después de su inauguración, para después ser trasladada a Monforte de Lemos. Más información en la página web de Phosgalicia.

Todo tiene un comienzo

Sí, todo tiene un comienzo, y ahora toca comenzar con este blog. Es curioso que empiece un nuevo blog, sobretodo cuando tengo mi blog personal davidGP.com en prácticamente muerto. Pero los motivos son obvios, para aquellos que me conocéis sabéis por qué, aquellos que han llegado hasta aquí por error, simplemente decir que desde los dos últimos años mi vida ha girado entorno a una única pasión, la fotografía.

Así qué, llevo dos años con una cámara de fotos, ¿Y ya pienso que soy todo un profesional? Pues la verdad es que no, no creo que lo sea, probablemente nunca llegue a serlo, pero los objetivos de esta página web están muy claros para mí. De entrada, me valen para pararme y explicar de forma detallada todo lo que aprendí de fotografía estos dos últimos años. Siempre se dice que cuando tienes que explicar una cosa es cuando realmente la aprendes, y mi experiencia personal me lo ha demostrado en más de una ocasión. Segundo, escribiendo sobre lo que sé aquí de fotografía, poniendo mis propias fotos y explicar lo que he hecho con ellas, etc. me valdrá para que me critiquéis, para que me digáis cosas como: ¡Pero tú eres tonto! ¡Eso no se hace así!, ¿Por qué no has hecho eso? etc. Sí, la idea es que se me critique abiertamente, por qué como decía al principio, yo aún estoy aprendiendo.

Amanecer en el Faro de la Illa Pancha. © 2010 David García Pérez.

Realmente, tal y como decía el fotógrafo Guy Tal en su artículo: “Aprende fotografía en 81 años,” lo divertido de la fotografía no es hacer buenas fotos, es el proceso, es considerar que todavía tienes cosas por aprender, por darte cuenta que hay otras formas de hacer las cosas, para no quedarte estancado sacando siempre la misma foto. Y es que en la fotografía se puede aplicar la típica frase: “Cuanto más sé, más me doy cuenta de cuanto me falta aún por aprender.”

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