papel

Os acabáis de comprar vuestra nueva impresora fotográfica, una impresora capaz de imprimir esas fotos y poder verlas en papel de una vez por todas, que siempre es una experiencia muy distinta a verlas en monitor. Es el momento de empezar a buscar papeles, y ahí es cuando empiezan los problemas. Empezáis a ver términos como: Papel RC, Baryta, papel de algodón, RAG, OBA, Glossy, Luster… ¿Qué significa todo esto?

Amanece en la desembocadura del Ebro

Amanece en la desembocadura del Ebro [Canon 5D Mark II con Canon 70–200f4L IS. Foto sacada a IS0100, f8 y 1/5 seg. Trípode y disparador remoto utilizado]. © David García Pérez 2016.

En este artículo voy a ir comentando poco a poco cada uno de estos términos, pero ya os advierto, muchos fabricantes usan los suyos propios y me resulta casi imposible ir mirando todos los papeles que existen. Probablemente mucha de la terminología ni la conozca, así que difícilmente la mencionaré aquí, pero al menos intentaré quitaros algunas de vuestras dudas. Un detalle a tener en cuenta antes de empezar es que hablaré solamente de papeles para impresoras fotográficas tipo inkjet/chorro de tinta/Giclée, o como queráis llamarlas. Vamos a ello.

Tipo de Material

Vamos a empezar hacer una gran separación, por un lado tenemos los substratos basados en “papel”, que dentro ya puedan llevar algodón, celulosa y ahora incluso los hay con partes metálicas y, por otro lado, de lienzo.

Dentro de papel podemos hacer más distinciones:

  • Celulosa – La base del papel es el típico del que se hace cualquier otro papel.
  • Algodón/fibra – Hecho de algodón, lo cual hace que este papel tenga un tacto y textura ricos. Ideal para ser usado en un portfolio y mostrarle las fotos a alguien, para que esta persona pueda tocarlas. Un detalle interesante es que el algodón no se saca de plantaciones. Se saca de prendas de ropa recicladas, por eso muchas veces los fabricantes de papel le añaden rag al final del nombre. La traducción de rag del inglés es trapo, aunque supongo que si en castellano le llaman así venderían menos.

A partir de ahora, el resto de artículo solamente habla de términos relacionados con papel.

Tipo de superficie

Probablemente esta sea la primera distinción que entendemos a la hora de comprar papeles, la diferencia entre mate y brillo.

  • Mate – tal y como su nombre indica, este papel tiene menos brillos a la hora de reflejar la luz. El principal problema que presenta es que, a pesar de tener una superficie muy táctil, con textura, y agradable a la vista, el rango de colores y contraste que pueden mostrar es menor que sus hermanos, los papeles brillo.
  • Brillo – van a reflejar mucho más la luz, lo cual hace que consigan tener un mayor contraste, tanto en color como en blanco y negro. Muchas veces buscando este papel veréis varias nomenclaturas: Brillo (glossy) o semi-brillo (semi-glossy ó luster). La única diferencia es que uno brilla más que otro.

Un detalle importante para vuestra economía, si imprimís vosotros, los papeles mate siempre necesitan más tinta para ser impresos que una brillo.

Nomenclaturas para acabados

Como ya dije, cada fabricante le va poniendo los nombres que le da la gana al papel, pero hay algunas palabras que la larga se han vuelto un pelín estándar. Aquí menciono alguna de ellas:

  • RC/Resin Coated – Este tipo de superficie de papel brillo imita al típico papel fotográfico que nos daban en un estudio cuando llevábamos nuestros carretes a revelar.
  • Baryta – Básicamente este papel se le añade sulfato de bario. No es que haga falta para nada en el proceso de impresión. Era uno de los materiales que en los papeles de revelado antiguos se usaba, y se les denominaban “baryta”. Esto le da al papel un aspecto y color particular que a muchos profesionales les gusta. A los fabricantes de papel le facilita la forma de controlar el color de papel (en teoría es blanco, pero puede ser un blanco más cálido o frío).
  • Metálicos – Este tipo de papel es muy reciente. Básicamente se le añade partículas metálicas al papel para que tenga brillos metálicos.
  • OBA – Acrónimo inglés que significa Optical Brightener Additives, aditivos de abrillantados ópticos. Básicamente son productos químicos que absorben la luz ultravioleta (no visible para el ser humano) y la reemiten como luz visible. El efecto final es que la imagen se vea con mucho más contraste, los negros más negros, los blancos mucho más blanco. El problema que tienen es que a la larga estos procesos químicos se terminan, haciendo que el papel pierda más brillo. Como estos papeles son muy recientes (últimos 10–15 años) y este proceso empieza más adelante, todavía no está muy claro el efecto a la larga de este tipo de productos. Si la intención es la de archivado de una pieza fotográfica en papel, se recomienda usar papeles sin este tipo de productos.

Grosor/gramaje

Hay que tener un pelín de cuidado en diferenciar grosor y gramaje del papel. De entrada tenemos el gramaje del papel, que se mide en gramos por metro cuadrado. Y básicamente nos mide eso, si tenemos un metro cuadrado de este papel, el peso del mismo en gramos. Cuanto más alta sea esta cifra, cuando cojamos el papel mayor sensación de papel de calidad tendremos.

Uno pensaría que cuanto más gramaje tenga el papel más grueso será. Para mismo tipo de materiales es así, pero por ejemplo, un papel de algodón a igual gramaje, será siempre más grueso que un papel de celulosa. De todas formas este parámetro, el de grosor, solamente es importante para la configuración de nuestras impresoras fotográficas, dado que habrá que separar más la cabeza del papel para que este no lo roce mientras imprima.

Problemas

Estos papeles para impresoras fotográficos pueden presentar los siguientes tipos de problemas:

  • Bronzing – realmente este no es un problema de papel, es más bien de las tintas que se usan. Este problema hoy en día prácticamente no existe, pero era muy típico de las primeras impresoras. Con el paso del tiempo la tinta perdía sus propiedades químicas y hacía que algunos colores empezasen a tener tonos de bronce (de ahí su nombre). Era más problemático en papeles mate, dado que absorben más tinta.
  • Outgassing – este es un problema importante si enmarcáis vuestras fotos. Una vez impresas, las tintas durante varias horas soltarán gases. Si las enmarcáis nada más se imprime la imagen, dichos gases al salir pueden empañar y dejar marca en el cristal. Es recomendable dejar reposar la impresión durante horas antes de enmarcarla. Yo personalmente le dejo unas 24 horas.

Consideraciones finales

Si vais a enmarcar vuestras fotos, tener en cuenta que cosas como el grosor y en cierta medida la textura se va perder al estar detrás de cristal. Al estar detrás de cristal el papel presentará reflejos sea o no mate.

Si la foto va a un portfolio, el tacto será uno de los parámetros más relevantes, grosor del papel, textura, etc. Eso sí, si este portfolio es en forma de libro, papeles muy gruesos se van a doblar mal.

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Sí hemos comprado una impresora fotográfica para imprimir nuestras fotos en casa y si usamos papeles diferentes de la marca que de impresora que tenemos nos encontraremos con la sorpresa de que no tendremos perfiles de color para los mismos. Muchos fabricantes de papel ofrecen perfiles de color para sus papeles para la mayoría de impresoras fotográficas que se venden hoy en día, pero aún así, siempre es posible conseguir más calidad si creamos el perfil nosotros mismos.

En el siguiente vídeo explico como creo un perfil de impresión para el papel Canson Platine Fiber Rag y la impresora Epson 3880, empleando el X-Rite ColorMunki Photo.

Es un proceso un pelín tedioso, más que nada por qué si dejamos secar bien el papel puede que tengamos que esperar un par de días para tener el perfil, pero los resultados merecen la pena.

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¡Si es que no se me puede sacar de casa! Uno estaba tan tranquilo, ya tenia hecha mi pequeña selección de papeles para usar en mi Epson 3880, hasta que me acerqué a una tienda para comprar cartón de paspartú, me pongo a mirar las muestras de papel para impresión fotográfica de una casa que no conocía, Awagami, y me marcho de la tienda con una caja de papel A4, un Kozo Thick White, nada barato por cierto, pero la tentación fue mayor de lo que pude resistir.

Awagami Kozo Thick White - caja

Caja del Awagami Kozo Thick White.

El comienzo de la relación con este papel no ha sido fácil, las recomendaciones para como configurar la impresora se me antojaron excasas. Después de leer por foros y demás, decidí configurarlo en el driver como un papel tipo Velvet Fine Art Print (hay que decirle a que equivalente de papel Epson es para que la impresora sepa cuanta cantidad de tinta hay que depositar, lo mismo pasa con impresoras de otras marcas). Habitualmente esta información en papeles de otras casas te viene claramente indicada por modelo de impresora. Supongo que es algo en lo que tendrá que trabajar un poquito más Awagami.

Una vez dicho esto, hay que decir que la presentación de este papel es lo mejor que he visto hasta el momento. El papel viene en una preciosa caja que realmente me la voy a quedar para llevar muestras de fotografía en ella. El papel dentro viene protegido por una bolsa de plástico, pero a diferencia de otras marcas, te indican claramente por que lado debes colocar el papel para imprimirlo (los papeles de impresión fotografía para impresoras de chorro de tinta, a excepción de los de doble cara, solamente llevan por un lado la superficie diseañada para “chupar” la tinta, y en papeles mate como este caso, puede ser bastante difícil a simple vista distinguir un lado del otro).

Detalle del lado por donde se imprime el papel

La bolsa de plástico que protege al papel del polvo tiene claramente indicada la cara por donde se debe imprimir el papel. Otras marcas podrían aprender de pequeños detalles como este.

Como nota negativa del embalaje, decir que la bolsa de plástico es de estas con solapa estilo sobre y el pegamento para agarrar la solapa está sobre la misma, en vez de sobre la bolsa, con lo cual al sacar el papel se nos puede enganchar a la solapa y dejar alguna marca en el mismo.

Dejando a un lado detalles de embalaje o configuraciones de impresora, lo que más me llamo la atención de este papel mientras miraba las diferentes muestras fue su textura. Leyendo la información que proporciona Awagami este es un papel tradicional japonés, denominado washi, o al menos imita ese estilo, fabricado con fibras de Kozo. El resultado es un papel mate, que no llega a ser blanco puro, con una textura exquisita.

Detalle de la textura del papel

En esta imagen se puede apreciar la textura del papel, algo que lo hace atractivo tanto desde un pinta de vista visual como táctil.

No es un papel muy grueso, 110g/m2, lo cual no lo hacen ideal para el enmarcado de fotos. Yo no lo compré pensando en enmarcar fotos con él, al ver lo “fino” que era y la textura que tenía se me mostró ideal para imprimir fotos que después al mostrárselas a la gente las pudiesen agarrar con la mano, la textura siempre le da un plus a las fotos impresas y al sentir el papel con las manos, hace que la experiencia no sea solamente visual.

Awagami Kozo Thick White vs Epson Premium Luster

Comparación entre el Awagami Kozo Thick White (la hoja que está encima) contra el Epson Premium Luster. Como podéis observar el contraste es mucho menor en el Kozo con unos negros y blancos menos fuertes (básicamente esto es debido a que el Luster es un papel semibrillo, la comparativa no es justa, pero nos vale para hacernos una idea de las propiedades de uno y otro).

Al ser un papel mate tiene los mismos problemas que cualquier otro papel mate comparado con uno semibrillo (escapar de los papeles brillantes o glossy). El contraste que ofrecen es mucho menor que el que ofrecen un papel semibrillo. Aunque de todas formas esto suele ser un aspecto que podremos apreciar solamente si comparamos la foto impresa contra otros papeles o contra la pantalla. Si solamente vemos la foto impresa en nuestro papel, nuestro ojo y nuestra mente se adaptará al rango de contraste mostrado.

En definitiva, un papel precioso, que probablemente no ganará ningún concurso en cuanto contraste o rango dinámico que se puede imprimir en él, pero que está más bien pensado con el objetivo de mostrar fotos en un papel que por si solo ya te entra por la vista y por el tacto.

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Desde luego soy un desastre, ya hace más de un mes que en mí anterior artículo sobre papeles de impresión fotográfica dije que os iba a comentar los que empleaba yo en estos momentos, y como pasa siempre que digo esas cosas, el tiempo pasa y pasa y yo no escribo del dichoso artículo. Antes de empezar con este pequeño comentario decir que escogí estos un poco a ciegas, que a lo mejor hay otros papeles por ahí que personalmente me gusten más, pero teniendo en cuenta que ya tengo un stock relativamente importante de ellos, tardaré más de un año en volver a experimentar con otras marcas.

Puesta de sol en Bardenas Reales

Puesta de sol en Bardenas Reales. [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 70-200f4L IS USM. Filtro: Polarizador Hoya HD. Exposición: ISO100, f16 y 0.6 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2011.

Uno de los primeros papeles que compré fue el Epson Premium Luster (en Estados Unidos se llama Ultra Primum Luster, cosas de Epson). La idea original de este papel era para yo poder usar un papel económico, de buena calidad, mientras aprendía a perfilar, imprimir, etc… Vamos, que la curva de aprendizaje no fuese muy cara. Es un papel semibrillante, sin llegar a ser igual de molesto que los papeles brillantes o glossy. No es un papel muy grueso (según el que compres varía entre 180 a 260 gramos/m2), y tampoco es que tenga un tacto nada particular. Eso sí, exprime al máximo el nivel de detalle que mi Epson 3880 puede dar de sí, y tiene un gran rango dinámico de colores y contrate.

Como también quería probar como quedaban las cosas en un papel mate, compré un Hahnemühle PhotoRag Bright White. Confieso que este papel lo compré un poco a ciegas, básicamente llegué a una tienda de Barcelona, curioseé un poco con las muestras que había, y me marché con una caja debajo del brazo. Desde el principio no estaba muy convencido de que me gustasen los papeles mate, pero no se puede estar seguro hasta que se prueban. Como ya comenté anteriormente estos papeles tienen menos contraste que los semibrillo reduciendo mucho el rango dinámico de la foto que vemos en pantalla. Dicho esto tengo que reconocer que me encantan para fotos de retratos que regalo a amigos, y que la textura del mismo, le da una tactilidad que es difícil de ver en otros papeles. Es por este último motivo que se me antojan ideales para presentaciones de tipo portfolios, donde el observador pasará tocando una a una todas las imágenes.

Y llegamos a mí papel favorito, el Ilford Gold Fiber Silk. Es un papel baritado, de la categoría de los semibrillantes, que posee un grosor y una texturilla que me encantan. La imágenes impresas en el mismo presentan una gran contraste (siempre teniendo en cuenta que será muy inferior al que se puede ver en una pantalla), y es capaz de imprimir un gran rango de colores tal y como muestran algunos tests. Tengo varias cajas de este papel ya en casa listas para ser usadas, más que nada por qué conseguir papeles concretos en folio tamaño A2 en cajas de 25 a 50 folios es un pelín complicado por estos lares. Si alguien prueba este papel y le gusta tanto como a mí, indicar que el Canson Baryta Photographique es un papel casi idéntico y a lo mejor más fácil de conseguir en la zona donde vivas.

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Uno de los grandes avances en el mundo de la impresión fotográfica fue la introducción de las impresoras de chorro de tinta o inkjet. En estos los últimos años esta tecnología ha conseguido hacer posible la impresión de fotografías en color, en una gran variedad de papeles, con una gama de colores extraordinaria, y una durabilidad que puede hacer que nuestras impresiones duren años y años de forma tranquila (dependiendo de papel y condiciones de conservación).

Ya es de dia en Santa Cristina - Costa Brava

Ya es de día en Santa Cristina – Costa Brava [Cámara: Canon 5D Mark II. Lente: Canon 17-40Lf4. Filtro: Polarizador Heliopan. Exposición: ISO100, f13 y 1/4 seg. Toma sacada con trípode, disparador remoto, y espejo levantado.]. © David García Pérez 2012.

Hoy en día es fácil que cualquier fotógrafo se compre de forma económica una impresora como la Canon Pixma Pro 9500 Mark II o la Epson R3000 (por poner dos ejemplos de impresoras de gran calidad y económicas) y verse abrumado por la gran cantidad de distintos tipos de papel que puede usar en ellas. En este pequeño artículo voy a intentar aclarar un poco los términos a la hora de buscar papel para nuestras impresoras, pero aún así puede que la mejor opción sea recurrir a paquetes de muestra que venden algunos fabricantes venden, los cuales suelen incluir al menos una o dos hojas de cada uno de los tipos de papel que venden.

Voy a empezar primero haciendo una clasificación muy básica de los papeles. De entrada podemos clasificarlos de 3 tipos distintos: brillo, semibrillo/semimate, y mate. Empezando a descartar cosas, nunca uséis brillo, personalmente lo odio bastante dado que da lugar a unos reflejos muy molestos a la hora de ver las imágenes. ¿Entonces mate o semibrillo/semimate? esto ya es cuestión de gustos. Los papeles mate habitualmente tienen una buena textura y no producen brillos o reflejos a la hora de ver las fotos en ellos. Por otro lado, los papeles semibrillos/semimate tienen mucho mayor contraste, con unos negros mucho más marcados (existe el rumor de que para blanco y negro es mejor usar papel mate, el semibrillo puede ser mucha mejor opción dado al contrate que ofrece, pero de nuevo, cuestión de gustos). Los papeles brillo o semibrillo/semimate llevan una pequeña capa sobre la que se deposita la tinta, esto hace que la tinta se esparza menos por el papel, lo que al final se suele traducir en que son capaces de mostrar más detalle que en el caso de los papeles mate.

La textura del papel es también un factor muy importante, dependiendo de que materiales se usen en su fabricación: celulosa, algodón,… hará que el tacto de cada papel sea muy distinto el uno del otro. De todas formas hay que tener en cuenta que si la foto va a ser enmarcada y no mostrada en un portfolio este factor casi completamente desaparece, dado que que esta, al enmarcase, quedará detrás de una lámina de cristal o plexiglass que hará imposible apreciar la textura del mismo. Hablando de enmarcar, si al final nuestra foto como dije antes va a quedar detrás de un cristal o plexiglass casi mejor usar papel semibrillante, el cristal introducirá los reflejos y esa ventaja de los papeles mates ante los reflejos casi no nos vale de nada, a cambio ganamos mayor contraste para nuestras fotos.

Y ahora llegamos a uno de los puntos más importantes a la hora de escoger el papel, los productos químicos que llevan. Este es uno de los aspectos críticos si queremos que nuestras impresiones lleguen a vivir más años que nosotros y muestren un aspecto igualito a cuando salieron por la impresora. Habitualmente papeles de casas como Canson, Ilford, o Hahnemühle, entre otros, están fabricados completamente libre de ácidos y con calidad que llaman “arquival” que hacen que no amarilleen con el paso del tiempo. Otro factor o no es que se usasen OVAS en su fabricación. Los OVAS es un producto químico que reacciona a la luz ultravioleta, haciendo que el blanco del papel sea mucho más brillante, creando un papel que tiene mucho mayor contraste. El problema de los OVAS es que con el paso del tiempo pierden sus propiedades. Esto no lo suelen hacer de forma uniforme por toda la superficie del papel, haciendo que parezca que en ciertas zonas nuestra foto perdió brillo, como si estuviese manchada. Una de las páginas más consultadas para mirar la durabilidad del papel es Wilhelm-Research, por ejemplo, el papel que estoy usando yo ahora mismo, el Ilford Gold Fiber Silk tiene una durabilidad mayor de 200 años si se enmarca detrás de cristal.

Hasta aquí un pequeño artículo introductorio sobre papeles, simplemente he roto un poco la superficie del tema, y ni he tocado la moda que se está imponiendo ahora de imprimir en lienzo. Continuaré con algún otro artículillo sobre los papeles que estoy usando yo actualmente.

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En dos artículos anteriores había introducido el proceso de como crear un perfil para una combinación de impresora y papel que tengamos por casa, empleando para ello el calibrador X-Rite Colormunki Photo. Y ahora llega el momento de ver como aplicar dicho perfil a la hora de imprimir imágenes con Adobe Lightroom.

La impresión de fotografías siempre ha sido uno de esos temas que se antojan difíciles a la gente. Programas como Adobe Lightroom facilitan mucho el trabajo, más que nada por que limitan las posibilidades de equivocarse, cosa bastante fácil en programas como Adobe Photoshop.

Lo primero que tenemos que hacer, una vez dentro de Lightroom, es irnos al módulo de impresión.

Seleccionando el módulo de impresión de Adobe Lightroom

Seleccionando el módulo de impresión de Adobe Lightroom.

Lightroom sigue una filosofía de ordenar los pasos para hacer algo de izquierda a derecha y de arriba abajo. Si omitimos el navegador de plantillas y el de colecciones, veremos abajo dos botones, uno denominado “Ajuste de Página” y el otro “Ajuste de Impresión” (Tener en cuenta que esta es un captura para Mac OS X, la versión de Lightroom para Windows engloba la funcionalidad de ambos botones en uno único).

Seleccionando los ajustes de impresión en Adobe Lightroom

Seleccionando los ajustes de impresión en Adobe Lightroom.

En el apartado de ajuste de página no hay mucho más que seleccionar que el tamaño del papel que vamos a imprimir. Nos aseguramos que es la impresora correcta, en mi caso ya muestra por defecto mi Epson 3880. En cuanto al tamaño del papel, en el caso de mi impresora hay que tener cuidado, a través de este menú, a parte del papel, también se selecciona la bandeja a través de la cual la impresora pillará el papel, y si va a imprimir sin bordes o no (hay que tener mucho cuidado con esto, dado que la impresora hará crecer la imagen para imprimir hasta el borde mismo, haciendo que realmente Lightroom no muestre correctamente las medidas del tamaño de la imagen). Por otro lado, veréis diversas opciones para papeles supuestamente del mismo tamaño, como es el caso del A3+, esto es debido a que realmente no es un tamaño estándar y cada fabricante lo interpreta libremente, fijaos en las dimensiones que aparecen debajo del cuadro de “Tamaño del papel”.

Eligiendo cuidadosamente el tamaño del papel en Adobe Lightroom

Eligiendo cuidadosamente el tamaño del papel en Adobe Lightroom.

A continuación, si nos movemos a “Ajustes de impresión…” (recordar que en Windows está todo en el mismo menú), tendremos todas las opciones para poder configurar correctamente nuestra impresora para el tamaño de papel que estamos introduciendo. En las siguientes capturas veréis las opciones para Mac OS X, el menú de diálogo variará para Windows pero tendrá opciones similares. Por otro lado, este es el cuadro de diálogo para mi Epson 3880, otras marcas ó modelos mostraran opciones diferentes.

Seleccionando los parámetros de impresión en Adobe Lightroom

Seleccionando los parámetros de impresión en Adobe Lightroom.

En las opciones que nos muestra el primer diálogo no hay mucho que tocar, a nosotros lo que nos interesa es ir la submenú de “Ajuste de impresión”. En este caso, como estoy configurando Lightroom para imprimir en Ilford Gold Fiber Silk, recomiendan configurar este modelo concreto de impresora con estos parámetros. Es recomendable ir a la web de cada fabricante de papel y ver que parámetros recomiendan para imprimir la impresora que tengamos.

Seleccionando los parámetros de impresión en Adobe Lightroom

Seleccionando los parámetros de impresión en Adobe Lightroom.

Es clave meter bien estos parámetros, esto será un proceso que solamente deberemos hacer una vez, y a partir de ahí le podremos indicar a Lightroom que memorice todas estas opciones de forma automática, tal y como indicaré al final de este artículo.

Si nos movemos a la barra de la derecha, en la parte superior encontraremos las opciones para la disposición de la foto en el papel. La mayoría de las opciones son autoexplicativas, por un lado tenemos “Estilo de Composición” donde escogeremos si queremos más de una imagen por hoja. Acto seguido están los “Ajuste de Imagen,” de los cuales personalmente selecciono “Rotar para encajar,” que básicamente nos rotará la imagen automáticamente aprovechar el máximo de papel. Las opciones de “Composición” también son sencillas, por un lado podemos definir los márgenes globales de la página, donde dejará borde en blanco (tener en cuenta que, al menos en el caso de mi impresora Epson 3880, para imprimir sin borde, hay que seleccionar una tamaño de papel especial en los “Ajuste de Página”). Cómo solamente he seleccionado una imagen por hoja, los controles de cuadrícula no tienen sentido, y por último tenemos el “Tamaño de Celda” donde podremos definir el máximo tamaño de la imagen, siempre limitado por los bordes márgenes que seleccionamos al principio. Después tenemos las diferentes guías informativas que nos puede mostrar, al menos os recomiendo que marquéis la opción de dimensiones que cobrará relevancia más adelante en el texto.

Parámetros para ajustar la imagen en la página

Parámetros para ajustar la imagen en la página.

En los controles de “Página” podemos seleccionar si queremos colorear la página de algún color en particular (personalmente siempre me parece un gasto de tinta), y diversas opciones de mostrar logotipos, marcas de agua, o diversa información, que yo de nuevo tampoco encuentro útil. Es fácil jugar con dichos parámetros y ver el resultado que tendrían en pantalla antes de imprimir.

Personalizando firmas y marcas de agua en la impresión.

Personalizando firmas y marcas de agua en la impresión.

Llegamos a uno de los apartados críticos, al menú de trabajo de impresión, donde seleccionamos ciertos parámetros de la impresión que afectaran en gran medida el resultado final de la misma.

Parámetros críticos para obtener una buena impresión en Adobe Lightroom

Parámetros críticos para obtener una buena impresión en Adobe Lightroom.

La primera opción, “Imprimir en borrador”, personalmente no la uso nunca, intento conseguir el resultado óptimo a la primera, y en modo borrador, va a ser difícil tomar cualquier decisión de si acerté con los parámetros de detallado u color de la imagen.

“Resolución de impresión,” aquí estamos ante uno de los puntos más críticos, y a ver si lo consigo explicar con claridad. Según escuchas por ahí a todos los expertos, la resolución óptima para imprimir en una impresora Epson es 360 ppp, y para impresoras HP y Canon es 300 ppp. Si queremos saber a que resolución nos va a imprimir la imagen para el tamaño seleccionado, simplemente desmarcamos la casilla de Resolución de Impresión y en el recuadrito donde muestra el tamaño de la imagen a ser impresa nos aparecerá la resolución a la cual se va imprimir la imagen.

Adobe Lightroom no toca la resolución de la imagen y nos muestra los ppp que se obtienen a esa resolución para el tamaño de impresión escogido

Adobe Lightroom no toca la resolución de la imagen y nos muestra los ppp que se obtienen a esa resolución para el tamaño de impresión escogido.

Adobe Lightroom fuerza la resolución de impresión a 360 ppp y por lo tanto no nos muestra información junto al recuadro que muestra el tamaño final de la imagen

Adobe Lightroom fuerza la resolución de impresión a 360 ppp y por lo tanto no nos muestra información junto al recuadro que muestra el tamaño final de la imagen.

Sí dicha resolución es superior a 180 ppp e inferior a 720 ppp para impresoras Epson o 600 ppp para impresoras HP y Canon podemos dejar la la casilla sin marcar, no nos va a mejorar la imagen, la impresora es capaz de hacer un excelente resultado (esta es una recomendación que le escuché a Jeff Schewe en diversos cursos sobre impresión actuales, la teoría era distinta hace un par de años atrás, y puede que cambie en el futuro, así que tomarlo con cuidado esta frase). En caso de que la resolución sea inferior a 180 ppp subirla hasta 360 ppp para impresoras Epson y a 300 ppp para impresoras HP y Canon. En caso de que sea superior (hoy en día con algunos sensores que llegan a los 80 megapixeles se puede dar el caso), bajarla a 720 ppp para impresoras Epson y 600 ppp para impresoras HP y Canon. Bueno, creo que no lo he liado demasiado.

Los dos siguientes apartados, “Enfoque de impresión” y “Tipo de soporte” están pensados para indicarle a Lightroom el enfoque de impresión (output sharpening) que tiene que aplicar. Al imprimir la tinta se dispersa un poco por el papel, por lo cual hay que exagerar el enfoque inicial que aplicamos a la foto para compensar este hecho. En Lightroom no lo vamos a observar, pero si hiciésemos estos pasos de forma manual en Adobe Photoshop veríamos una imagen con los bordes demasiado marcadas en pantalla, pero después al imprimir, nos quedaría perfecta. Los controles que muestra aquí Lightroom están basados en los que creó Bruce Fraser para su programa comercial Photokit. La primera opción, “Enfoque de impresión” nos deja escoger entre “Bajo, Estándar y Alto”. Bajo lo escogeremos si el enfoque de entrada que aplicamos a nuestra imagen RAW ha sido demasiado exagerado. Si hemos realizado un enfoque de entrada normal en el módulo de revelado de Lightroom, este es el parámetro que deberíamos poner. Y por último, si no hemos realizado ningún enfoque de entrada a la imagen, antes de imprimir deberíamos seleccionar como opción de salida “Alto,” para compensar la falta de detalle de la imagen original. Después, en “Tipo de soporte” tenemos dos opciones. Si imprimimos en papel “mate” pues seleccionamos mate y si imprimimos en papel brillo, semibrillo, semimate, baryta, o cualquier cosa que no sea mate o lienzo, seleccionamos la opción brillo. Básicamente esto es debido a que los papeles mate dispersan más la tinta que los papeles con algo de brillo, por lo que recibirán un enfoque de salida diferente.

La siguiente opción es “Salida de 16 bits”, pues la dejáis marcada para siempre, así de sencillo. Quitarla solamente perdéis calidad, antes se decía que hacía la impresión más lenta, pero realmente en impresoras actuales la impresión es igual de rápida y la calidad mayor, así que no tiene sentido ninguno no tenerla activa.

Y llegamos al último punto crítico, “Gestión del Color.” Hay que seleccionar cuidadosamente el perfil que se corresponda a nuestra combinación de impresora y papel, en este caso, el nombre que aparece ahí indica que es mi perfil para mi impresora Epson 3880 y el papel Ilford Gold Fiber Silk. El siguiente menú es el de “Interpretación,” que tiene dos opciones “Perceptual” y “Relativa”. Aquí lo que le indicamos a Lightroom es como tratar los colores que estén presentes en la imagen, pero que nuestra combinación de impresora y papel no van a ser capaces de imprimir. En el caso de “Perceptual,” los colores que estén fuera de la gama que pueda imprimir en la impresora son reajustados a colores que si pueda imprimir, manteniendo la relación perceptual que había con los colores que había dentro de la imagen. Esto va implicar que se puedan producir cambios en saturación y contraste, cambiando el aspecto tonal de la imagen, no solamente del color. En el caso de “Relative,” los colores que caigan fuera de la zona que pueda representar la impresora más papel, simplemente se representarán por el color más próximo, dejando tal cual los colores que sí se pueden representar. De esta forma, el aspecto tonal de la imagen no cambia.

Escogiendo el perfil correcto para la impresión

Escogiendo el perfil correcto para la impresión.

Para poder tomar una decisión correcta, necesitaríamos hacer lo que se denomina “Soft-Proofing” en Adobe Photoshop, pero esto ya lo dejo para otro artículo. Como regla se puede aplicar lo siguiente, para imágenes donde lo más importante es la relación entre colores, usar “Perceptual,” para imágenes donde lo más importante es la relación entre tonos, emplear “Relative,” que será el que se deberá usar más o menos en un 70% de los casos (a ojo, cuidado con la afirmación).

Listo, ahora simplemente nos queda pulsar imprimir y nuestra impresora nos sacará una preciosa informativa. Y lo mejor de todo, es que podemos guardar dicha configuración en Lightroom. En el navegador de plantillas, a la izquierda de la pantalla, pulsamos el botón con el símbolo de “+” y asignamos un nombre a la plantilla. Con esto, cada vez que la seleccionemos, Lightroom aplicará de forma automática todas nuestras preferencias.

Guardando esta configuración actual en una plantilla de impresión

Guardando esta configuración actual en una plantilla de impresión.

Creo que me ha quedado el artículo más largo de lo que esperaba…

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Dejé mi primera colección de muestras secando al menos 24 horas, ahora es el momento de continuar con el proceso de perfilado del papel Hahnemühle Photo Rag Bright White. Para ello simplemente volvemos a ejecutar la aplicación de ColorMunki, seleccionamos perfilar impresora, seguimos los pasos del artículo anterior hasta que llegamos al punto de imprimir la primera colección de muestras. En ese momento le indicamos que ya hemos impreso nuestra colección de muestras y que queremos continuar.

Indicando al Colormunki que ya habíamos impreso anteriormente la primera colección de muestras

Le indicamos a Colormunki que ya tenemos impresa nuestra imagen de pruebas y que no es necesario imprimirla de nuevo, para que nos deje pasar al siguiente paso sin gastar ni más papel ni más tinta.

Aquí ya tenemos que tener conectado nuestro ColorMunki al ordenador por puerto usb, y lo primero que hay que hacer, tal y como nos indica el programa, es calibrar el propio dispositivo. Para ello tenemos que que girar el selector de acción que trae el propio dispositivo, colocarlo en la posición que indica el diagrama y pulsar el botón del propio dispositivo o el botón de calibrar.

Indicaciones para colocar el colormunki en su posición de autocalibración

Hay que colocar el Colormunki en la posición de autocalibración antes de empezar a leer las muestras impresas en el papel.

El colormunki autocalibrándose

Una vez puesto en esa posición y al haber pulsado el botón de calibrar, el Colormunki leerá una muestra de referencia y empezara su proceso de calibrado.

En este caso lo que estamos haciendo es que el Colormunki leerá una muestra de referencia, esta es una muestra controlada que X-Rite pone dentro de su propio dispositivo, de esta forma lo calibrará para que las muestras del papel se lean correctamente, y no se vean afectadas por los cambios en el propio dispositivo inherentes al paso del tiempo o márgenes de error que existen en todo proceso de fabricación.

Una vez hecho este calibrado, hay que mover el selector de opciones del Colormunki a la posición de lectura de muestras y ya podremos empezar a leerlas.

El colormunki listo y en su posición para empezar a leer muestras

El Colormunki nos indica que tenemos que mover el selector de opciones a la posición indicada en la gráfica.

Listos para empezar a leer muestras

Una vez realizado esto ya estamos listos para medir las muestras de papel.

Ahora llega el momento de leer las muestras, la gente de X-Rite quiso facilitar este proceso lo máximo posible, te indican en todo momento que columna es la que tienes que leer. A parte, tienes un vídeo explicativo que puedes ver en cualquier momento, por si no te queda claro.

El Colormunki nos va indicando que muestras leer en cada momento

El Colormunki nos va a ir marcando paso a paso las muestras que leemos bien o mal.

Pues nada, a leer muestras, empezamos por la columna 1, siguiendo el sentido de las flechas, y colocamos el Colormunki en la zona blanca del papel antes de empezar y, manteniendo la velocidad constante, leemos la primera columna de muestras.

Y ahora toca el divertido proceso de leer muestras con el Colormunki

Leyendo las muestras del papel.

El programa nos va indicando que muestras leemos correctamente

Tira bien leída, pasamos a la siguiente.

Si leemos mal una tira, rápidamente nos la marca de color rojo para que tengamos que volver a repetir el proceso.

Y amablemente nos marca en rojo las tiras mal leídas

Tira de muestras mal leída, toca repetir la lectura.

Todas las tiras leídas, listos para pasar a la siguiente posición

¡Perfecto! Hemos leído todas las tiras de muestras correctamente.

Una vez leídas todas las tiras de muestras, le damos a siguiente y ColorMunki se tirará unos segundos pensando sobre las muestras que acaba de leer, lo bien y mal que estaban con respecto a lo que él esperaba encontrar, y acto seguido nos mostrará una segunda colección de muestras para que imprimamos.

El Colormunki está calculando el segundo conjunto de muestras

Colormunki calculando la segunda tira de muestras.

Listos para imprimir el segundo gráfico de muestras

¡Listos para seguir la segunda tira de muestras!

Recomendaciones Colormunki para imprimir la segunda tira de muestras

Y por supuesto, Colormunki nos indica que debemos usar los mismos parámetros que para impresión del primer set de muestras.

Ahora llegamos a otro de los puntos críticos, tenemos que volver a usar los parámetros que empleamos para imprimir la primera hoja de muestras, como de todas formas son los parámetros que deberíamos usar para imprimir siempre este tipo de papel no está de más saberlos. Así que con cuidado volvemos a escoger las mismas opciones.

Hay que asegurarse de usar los mismos parámetros que en el caso de la impresión de la primera colección de muestras

Seleccionamos las mismas opciones que escogimos para imprimir la primera hoja de muestras.

Y imprimimos…

Segunda colección de muestras impresa

Imprimiendo la segunda hoja de muestras.

Y tal como dije en el primer artículo, toca esperar al menos unas 24 horas para que seque bien la tinta. Como veis aquí, una hoja de Epson Premium Luster junto con otra de Ilford Gallerie Gold Fiber Silk secándose con la empleada en este ejemplo.

Colección de gráficos de muestras secándose al menos 24 horas...

Tres hojas de muestras secándose, es importante que durante esta fase no se pegue ninguna mota de polvo al papel, o tendremos un problema, dado que es imposible despegarla de la tinta sin estropear la impresión.

Entonces mientras la segunda hoja de muestras seca, cerramos el ColorMunki para volverlo arrancar al día siguiente. Y aquí es donde se complican las cosas, dado que, mientras el programa permite ignorar el paso de imprimir la primera colección de muestras, no nos deja hacer lo mismo con la segunda colección. Esto es lo que yo hago:

  1. Inicio el programa y le digo que quiero perfilar una impresora, y sigo los pasos del principio de este artículo, es decir, le digo que ya imprimí la primera muestra y la leo con el espectofotómetro.
  2. Dejo que calcule el segundo conjunto de muestras, y le doy a imprimir, cuando aparece el diálogo de impresión del controlador de impresora, cancelo, y ColorMunki ya me deja pasar al siguiente paso, que es leer el segundo conjunto de muestras.
  3. Ahora nos dice que esperemos 10 minutos, pero ignoramos dicha recomendación, dado que realmente habíamos dejado secar la muestra durante unas 24 horas.
Leyendo el segundo conjunto de muestras

Proceso de lectura del segundo conjunto de muestras.

Leyendo el segundo gráfico de muestras

Proceso de lectura del segundo conjunto de muestras.

Una vez hecho esto, nos pide guardar el perfil asignándole un nombre. Es muy importante en este paso que se asigne un nombre que después sepamos para que es. Si os fijáis selecciono tanto el nombre de impresora como el del papel, y de esta forma sé a que combinación se refiere.

Guardando nuestro perfil con un nombre descriptivo

Asignando nombre al perfil.

Calculando el perfil para ser guardado en disco

Colormunki calcula el nuevo perfil a partir de la lectura de las primeras y segundas muestras y automáticamente lo guarda en el repositorio de perfiles del sistema operativo, ya sea Mac OS X u Windows.

Por último nos dice si queremos configurar automáticamente diversos programas de edición fotográfica o diseño gráfico. Personalmente prefiero hacer esto yo de forma manual y así que ignoro este último paso.

ColorMunki se ofrece a configurarnos varios programas de forma automática, lo cual declino

Colormunki nos ofrece configurar de forma automática una serie de programas.

Listo, ya tenemos nuestro perfil creado y ya lo podemos usar en programas como Adobe Lightroom o Photoshop, pero eso es mejor dejarlo para otros artículos.

ColorMunki es un gran dispositivo que viene bastante limitado por el software que trae. Esto no es por error, un software mucho más avanzado haría competencia a productos profesionales de la misma marca que vende mucho más caros. Es el problema de muchos de estos dispositivos, entre una versión u otra la única diferencia está en el software que proporcionan, no en la parte hardware, siendo esta diferencia en muchas ocasiones bastante cara.

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Ya comenté en este blog la compra de mí nueva impresora fotográfica. Con este tipo de dispositivos se nos presenta el problema de consistencia del color, consistiendo básicamente en conseguir que lo que ve nuestra cámara, tenga los mismos tonos que lo que nos muestra nuestro monitor y lo que sale finalmente sale por la impresora. Teniendo en cuenta que nunca he intentado reflejar fielmente lo que captura mi cámara, mi máxima preocupación es conseguir que tanto lo que muestre el monitor como lo que sale por impresora tengan el mismo color. En resumen, si el monitor nos muestra un específico tono de rojo, la impresora debería sacar lo mismo (dentro de un margen, dado que tanto monitor como papel muestran el color de una forma física completamente diferente). Este suele ser uno de esos temas donde siempre escuchas lo complicado e imposible de entender que es el proceso de mantener el color constante, desde el monitor hasta la impresión. Realmente no pienso que eso sea así, aunque hay que reconocer que es muy fácil meter la pata.

Teniendo la impresora escogida, había que escoger un espectrofotómetro para poder perfilar la combinación de papel e impresora. En mi caso me decanté por el X-Rite ColorMunki Photo. Es un espectrofotómetro económico (entre 350-450 euros) y se pueden conseguir buenos resultados con él, si lo usamos con cuidado. Y digo con cuidado, por que en un intento de simplificar las cosas, o por otro motivos, la gente de X-Rite ha complicado las cosas más de lo que debía.

Antes de entrar en como se hace el proceso de creación de un perfil con el ColorMunki, hay que indicar que dicho proceso se tiene que hacer para cada combinación de papel e impresora que tengamos. En este caso lo que os voy a mostrar está explicado para mi Epson 3880 y un papel Hahnemühle Photo Rag Bright White, pero dejaré claro donde otro modelo de impresora u otro papel afectarían al proceso.

Nada más arrancar la aplicación de ColorMunki somos recibidos con tres opciones: calibrar monitor e impresora, calibrar monitor, o perfilar impresora. Como yo ya tengo el monitor calibrado, pulso en la tercera opción para perfilar mi combinación de impresora y papel.

Pantalla de bienvenida del X-Rite ColorMunki

Pantalla de presentación de ColorMunki, con las tres opciones que permite: Calibrar monitor e impresora, calibrar monitor, perfilar impresora.

En la siguiente pantalla podemos seleccionar si queremos crear un nuevo perfil o mejorar uno ya existente. Como en este caso estoy creando un perfil desde cero, selecciono la opción de crear nuevo perfil (la opción de mejorar uno ya existente ya la comentaré más adelante en este blog). En la segunda opción seleccionamos la impresora a la cual vamos a crear el perfil, y por último introducimos el nombre del papel.

Introduciendo datos del papel e impresora seleccionados en el programa del x-Rite Colormunki

Seleccionamos crear un nuevo perfil, seleccionamos la impresora que queremos perfilar y introducimos el nombre del papel.

ColorMunki usa un proceso de perfilado en dos pasos, donde primero se imprime una colección de muestras, se hace una medición de ellas y a partir de ahí se calculan una serie nueva de muestras para imprimir y refinar el proceso. Ahora mismo ha llegado el momento de imprimir la primera colección de dichas muestras. Sencillamente pulsamos el botón imprimir.

Imprimiendo la primera colección de muestras con el X-Rite Colormunki

Listos para imprimir la primera colección de muestras.

Antes de mostrarnos el diálogo de impresión, ColorMunki nos presenta las siguientes recomendaciones.

Recomendaciones que da el X-Rite Colormunki antes de imprimir una página

Recomendaciones ColorMunki.

Es muy importante seguir las tres recomendaciones, pero veámoslo de forma más clara a través del propio driver de impresión. Estas capturas son para Mac OS X, opciones iguales pero tal vez en distintos menús aparecerán para Microsoft Windows. Donde sí vais a tener mayor variedad es entre distintos fabricantes de impresoras. Estos que estoy mostrando aquí, como ya comenté anteriormente son para una Epson Stylus Pro 3880, el resto de impresoras fotográficas Epson tendrán menús muy parecidos. Opciones similares y que tal vez se esparzan por distintos menús las tendrán las impresoras de Canon y HP.

Pantalla del driver de la impresora para imprimir hoja de muestras del Colormunki en Mac OS X

Pantalla inicial del controlador de mi Epson Stylus Pro 3880 que aparece a la hora de imprimir las muestras.

Dentro de las diferentes opciones que nos muestra el controlador, la que realmente nos interesa es la de “Ajustes de impresión.”

Pantalla de ajustes de impresión del driver de Epson para Mac OS X durante el perfilado de papel con el X-Rite Colormunki

Pantalla de ajustes de impresión de mi Epson Stylus Pro 3880.

Esta pantalla ya hay que describirla con mucho más cuidado, indicando lo que realmente es importante:

  • Ajustar Página – Aquí realmente lo único que seleccionamos es a través de que bandeja de la impresora le vamos a introducir el papel. Habitualmente yo suelo usar la bandeja manual donde hay que ir poniendo hoja a hoja para cada impresión dado que es la que menos va a doblar el papel y la que mayor grosor de papel soporta, importante en cuanto a papel fotográfico.
  • Tipo de Papel – Una de las opciones más importantes a la hora de imprimir. Existen una gran variedad de papeles en el mercado, a parte de que sean mate, semimate/semibrillo, brillo, también es importante que sean o no de algodón, lienzo, etc… La impresora necesita saber que tipo de soporte va imprimir dado que inyectará más o menos tinta. En el caso de papeles Epson es fácil, el propio controlador los lista por su nombre. Las dificultades empiezan cuando usamos papeles de otras marcas como Hahnemühle, Canson, o Ilford, entre otras. En este caso lo que tenemos que averiguar es su equivalente Epson. En el caso particular de este ejemplo, Hahnemühle dice que para el Photo Rag Bright White debería usar como equivalente el Velvet Fine Art Paper de Epson (también indica que emplee una calidad de 1440 dpi, pero ya lo veremos más adelante). Mi papel favorito, por el momento, es el Ilford Gold Fiber Silk donde Ilford recomienda que se escoja Epson Premium Semigloss como referencia.
  • Tinta – Una vez escogido el tipo de papel, automáticamente el controlador escogerá la tinta negra adecuada para este papel (las impresoras modernas suelen venir con dos tintas negras distintas (sin contar las específicas para distintos tonos de gris), una para imprimir en papel mate y otra para imprimir en cualquier papel brillante/glossy).
  • Color – Como yo soy un negado para hacer una buena foto en blanco y negro, me quedo en color. Tener en cuenta que para conseguir buenos resultados en blanco y negro hace falta crear perfiles específicos para conseguirlos.
  • 16 bits/canal – Alguna gente dice que esto no es necesario, la impresora va imprimir igual de lento u rápido si esta marcado, y la calidad solamente puede mejorar estando activado, así que, no hay motivo para que no sea así.
  • Ajustes de color – Importantísimo, tiene que estar desactivado, vamos a crear un perfil específico para esta combinación de impresora y papel, no queremos que por el camino ningún programa haga algo raro con el color, queremos que solamente dependa de la impresora. Esto tanto para Epson como para Canon y HP.
  • Resolución – En este caso sigo la recomendación de Hahnemühle y empleo 1440ppp. Usar 2880ppp (lo máximo que puede la impresora) no haría ningún daño en cuanto a calidad aquí, pero haría la impresión más lenta y el papel realmente no es capaz de reproducir tanto detalle. Esto suele ser la norma para papeles mate, papeles con algo de brillo si que son capaces de beneficiarse en cuanto a calidad de esta opción.
  • Alta Velocidad – Esta opción no nos va a quitar calidad sí tenemos la cabeza de impresión bien alienada. El controlador de la impresora nos permite alienar la cabeza, a costo de un poco de tinta que será desperdiciada. Con ella desactivada la impresora irá más lenta, pero nos aseguramos que no sé mermará nunca la calidad.
  • Giro horizontal – Habitualmente estas cosas ya las configuramos cuando preparamos el papel en programas como Adobe Lightroom, no nos hace falta activarla aquí.
  • Detalles finos – Esta opción solamente les interesa a diseñadores gráficos, donde la impresora aplicará algoritmos de antialiasing para mejorar el borde de las letras. Para imprimir fotografías eso no nos interesa, así que deberá estar desactivada.

Eso es todo en cuanto el controlador, le damos a imprimir y esperamos a que nuestra impresora imprima la primera hoja de muestras.

Impresora imprimiendo la primera hoja de muestras con el X-Rite Colormunki

Una cosa que no me gusta nada del ColorMunki es que no se puede configurar de ninguna manera que imprima esto en horizontal. Por defecto el programa asumirá que empleamos tamaño A4, y en vertical. Pongas el tamaño de la hoja que pongas gastará una hoja de papel entera. En este caso, tamaño A3 bien podía usar la misma hoja para la impresión de las dos páginas de prueba, pero se ver que la gente que diseñó el ColorMunki no está de acuerdo conmigo.

Y ahora llega el primer punto conflictivo con las recomendaciones de ColorMunki, nos dice que dejemos esperar a que la impresión seque unos 10 minutos. Este es el momento en que apagamos la impresora, cerramos el ColorMunki y dejamos que la impresión seque unas 24 horas (en algunos papeles incluso se recomienda más). ¿Por qué? pues por qué mientras la tinta se va secando en el papel pueden producirse cambios de color, y este proceso suele estabilizarse después de 24 horas. De nada nos sirve calibrar una combinación de papel impresora si para cuando veamos nuestras fotos a los días siguientes los colores han cambiado.

Después de 24 horas continuamos con el proceso. Hasta el siguiente artículo.

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