usb2

Cuando compré el lector de tarjetas de memoria de Lexar hace ya varios años, no tenía un ordenador con USB3. Obviamente por compatibilidad hacia atrás, podía utilizarlo con mi viejo ordenador a través de uno de sus puertos USB2. Hace algunos días di por perdido mi lector usb de tarjetas y terminé comprando uno nuevo, esta vez de la casa Kingston, en concreto su modelo FCR-HS3 que me salía 17,90€ más barato que el lector de Lexar (Kingston tiene un modelo FCR-HS4, más caro, la única diferencia que puedo ver es que soportan tarjetas SD UHSII, de las cuales no tengo ninguna).

1000 pesetas

1000 pesetas [Canon 5D Mark II con Canon EF 17-40 F4L. Toma sacada a IS0100, f13 y 1/13 seg. Trípode
y disparador remoto utilizado]. © David García Pérez 2015.

Como suele pasar en estas cosas, el lector de Lexar apareció, y ahora he terminado con dos lectores. De paso también cambié de ordenador principal, así que ahora tengo un equipo con USB3 y puedo hacer algunas comparativa más interesante (bueno, realmente no, no tengo tarjeta de memoria suficientemente rápida como para que se muestre diferencia entre ambos, pero ya lo comento más adelante).

Empecemos describiendo un poco el model de Lexar:

Lector de tarjetas de memoria de Lexar

Está íntegramente fabricado en plástico. Como podéis observar por la foto superior, la parte de plástico negra (el lector de tarjetas en sí) se puede esconder dentro del adorno de plástico transparente, en un movimiento parecido al de una concha. El tamaño resulta de lo más práctico para llevar en una esquina en la maleta, mochila de fotos o mochila del portátil. Posee un indicador luminoso (led de color azul discreto) que nos indica si está leyendo o no de una tarjeta insertada.

Hablando de tarjetas, soporta Compact Flash y SD (micro SD si tenéis el adaptador). Es más, se pueden leer dos tarjetas de memoria al mismo tiempo, una de cada tipo, sin ningún tipo de problema.

Como se puede observar en al foto, el modelo de Kingston es más delgado pero más largo:

Lector de tarjetas FCR-HS3 de Kingston

La superficie superior del mismo parece que está fabricada en aluminio, el resto de la construcción es de plástico. A diferencia del de Lexar, este no tiene ninguna parte móvil. Aunque su tamaño también es relativamente pequeño, se me antoja menos transportable que el anterior, pero es más psicológico de verlos uno al lado del otro.

Lo que realmente no me gusta del lector de Kingston es la forma que te indica cuando hay una tarjeta en el lector o está leyendo la misma. El logotipo de Kingston es un led rojo, que se ilumina cuando tiene una tarjeta insertada y parpadea cuando lee o escribe en ella. La verdad es que es tan cantoso como feo. Una cuestión estética.

Al igual que el de Lexar, también lee tarjetas Compact Flash y SD (y varias tarjetas al mismo tiempo también). A diferencia del mismo, el lector de Kingston también es capaz de leer tarjetas MemoryStick (cada vez más raras de ver). Lo que sí es más interesante, es que tiene una ranura específica para tarjetas micro SD, sin necesidad de montarlas en un adaptador como en el caso de Lexar.

Como ya comenté anteriormente, en el momento de escribir esto, el modelo de Lexar se vendía por unos 36,20€, mientras que el de Kingston por unos 18,30€.

Lectura conectados a un puerto USB3

No hagáis mucho caso a esta prueba, la pongo aquí más que nada para comparar con las velocidades que expondré en el caso de que lo conectemos a un bus USB2. Mi tarjeta de memoria más rápida es una Compact Flash de Transcend de 32GB y velocidad 400X (lo cual debería garantizar una velocidad sostenida de lectura de 60MB/seg., según especificaciones). No es de las tarjetas más rápidas, así que más que el lector en sí, la tarjeta es la que está limitando la velocidad en la prueba.

Mi prueba consistió en copiar desde el lector 20GB de fotos al disco duro de mi ordenador (es un disco SSD, así que no debería afectar para nada la velocidad del mismo a las pruebas). Esto lo repetí unas 5 veces por lector y aquí lo que os muestro es el valor medio. En esta sencilla prueba, el lector de tarjetas de Kingston tardó 2 minutos 37 segundos en copiar los 20GB mientras que el lector de tarjetas de Lexar tardó 2 minutos 35 segundos. La diferencia es insignificante.

Si os estáis preguntado por que no he hecho ninguna prueba escribiendo a la tarjeta de memoria conectada al lector. La verdad es que casi nunca escribo nada en la tarjeta de memoria desde el lector. Las cámaras de fotos son las que se encargan de llenar la tarjeta, el lector de transferir esos datos a Lightroom.

Lectura conectados a un puerto USB2

Para ver cuanta velocidad perdía anteriormente por usar un puerto USB2 en vez USB3, hice la misma prueba que antes conectando el lector a través de un hub USB2 al ordenador. En esta ocasión la velocidad media del lector Kingston fue de 8 minutos 30 segundos en copiar los 20GB de fotos al disco duro, mientras que el lector Lexar tardó 8 minutos y 40 segundos. Si no tenías conectado uno de estos lectores de tarjetas usb a un puerto USB3 no sé a que estáis esperando.

Conclusiones

El lector Lexar lleva conmigo varios años y se ha comportado de forma excelente ese tiempo. El Kingston lleva solamente conmigo una semana, así que no haré valoraciones a la larga del mismo (tampoco asumáis que por qué a mí el lector de Lexar no me dio problema en varios años sea un lector fiable, habría que hacer una análisis de varios lectores para llegar a esa conclusión).

Dada la significativa diferencia de precio, personalmente de volver a tener que comprar uno, ahora mismo me decantaría por el Kingston. Es más feo con esa luz roja parpadeante, pero vale la mitad de precio. Ahora mismo es el que estoy usando dejando el Lexar de backup. En caso de que comience a fallar, no dudéis que os lo comentaría por aquí.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies