polarizador

Después de 3 entradas sobre polarizadores creo que ya ha llegado la hora de hablar del caso típico para el que se usa un polarizador, o al menos, al que piensa casi cualquier persona en primer lugar: para intensificar los cielos. Como ya he comentado en los ejemplos anteriores, en ambos casos solamente he ajustado el punto de blanco y negro de la imagen.

Imagen 1 – Cadí-Moixeró – “SIN Polarizador”. © 2011 David García Pérez

Este primer ejemplo es la imagen sacada sin el polarizador delante de la misma. En al siguiente imagen se puede apreciar claramente las ventajas del polarizador.

Imagen 2 – Cadí-Moixeró – “CON Polarizador”. © 2011 David García Pérez

En ella vemos como el cielo tiene un azul más oscuro, y el contraste en las nubes es más pronunciado. También ha mejorado ligeramente las montañas, que parece más nítidas. Este efecto, se consigue cuando la imagen que queremos sacar está a un ángulo de 90 grados con respecto al sol.

Realmente no he puesto este ejemplo al principio por qué conseguir un resultado muy similar en el ordenador no debe ser muy difícil. Yo personalmente soy de la opinión que si la lente que tenemos lo permite, es más rápido usar un polarizador que andar después editando en el ordenador.

Llevo dos artículos sobre los beneficios de un filtro polarizador a la hora de sacar algunos tipos concretos de fotografías (fuera del mundo de la fotografía de la naturaleza puede que su uso no interese lo más mínimo). Pero obviamente también existen desventajas, que hay que tener en cuenta a la hora de fotografiar:

  • Es un elemento más delante de tu sensor – Te gastas un montón de dinero en las mejores lentes que tu cartera te permite, para después ponerle delante de la misma un polarizador que te costó 10 euros. Pues va a ser que tu polarizador haga que todo el dinero gastado en la lente no valga para nada. El polarizador es otro elemento óptico delante del sensor, y la imagen final que produzca la cámara será tan buena como la del elemento con la peor calidad que pongas delante de ella.
  • Impide el paso de luz – Al poner una polarizador delante de la lente observarás como el indicador de tiempo de exposición te dice que necesitas más tiempo de exposición para hacer la misma foto, en las mismas condiciones de luz, a no tener un polarizador delante de la lente. Mi mejor polarizador que uso casi el 99% del tiempo a la hora de realizar fotos de paisaje quita dos pasos de luz. Esto quiere decir, que si antes de poner el polarizador delante de la lente necesito 1/60 segundos de exposición para hacer la foto, al poner el polarizador delante este tiempo se expande a 1/15 segundos. Si estamos disparando a mano, sin trípode, esto puede significar la diferencia entre que una foto salga movida o no. Por esto motivo muchos fotógrafos prefieren la gama de polarizadores LB de Singh-Ray, que quitan solamente 0.7 pasos de luz, aunque su precio los hacen prohibitivos para muchos de nosotros.
  • Puede crear destellos – Al poner una superficie de cristal delante de la lente, la luz al pasar a través de ambos elementos puede reflejarse entre los mismos provocando lo que se conoce como destellos. Algunas marcas de polarizadores incorporan varias capas de revestimiento sobre los mismos para precisamente evitar este tipo de problemas.
  • Es otro parámetro más a ajustar mientras sacas la foto – Si te parecía complicado tener que prestar atención al tiempo de exposición, iso, apertura, enfoque… mientras sacabas la foto, ahora tienes un factor más a tener en cuenta. Si mueves la cámara tendrás que volver a reajustar el polarizador para conseguir el efecto deseado.
  • En angulares puede provocar desuniformidades – Uno de los problemas más conocido de los polarizadores es a la hora de usarlos con lentes angulares, en particular si fotografiamos cielos, el polarizador puede provocar que una zona del cielo sea mucho más brillante que otra zona. Este es un efecto de amor odio entre muchos fotógrafos, algunos les encanta, otros lo odian. La imagen que cierra este artículo se puede apreciar claramente este fenómeno.

Liencres . © 2010 David García Pérez

Tal y como había prometido, sigo con mi miniserie de artículos sobre las ventajas del filtro polarizador, desde mi punto de vista, uno de los filtros imprescindibles en la mochila de cualquiera que quiera hacer fotografía de naturaleza. Al igual que en el caso anterior, volvemos a ver las ventajas del filtro polarizador a la hora de fotografiar agua.

En esta ocasión el ejemplo nos lo va a prestar la Costa Brava catalana. La primera imagen está tomada sin polarizador. El único ajuste que tiene es el de punto de negro y blanco con Adobe Lightroom, ningún otro parámetro ha sido tocado.

Imagen 1 – Costa Brava – “SIN Polarizador”. © 2011 David García Pérez

La segunda imagen del artículo, es la misma toma sacada segundos después, pero con la diferencia que he colocado un filtro polarizador delante de la lente y girado mientras me fijaba en el agua, hasta llegar al punto donde viese el fondo del mar lo más claramente posible (obviamente el agua tiene que ser transparente para poder hacer esto, en caso contrario lo que hará será obscurecerla, al eliminar la luz polarizada de la misma).

Imagen 2 – Costa Brava – “CON Polarizador”. © 2011 David García Pérez

Desde mi punto de vista la imagen 2 es más atractiva, a parte de tener un aspecto más natural que la anterior. Al mismo tiempo, se puede observar un cambio en los colores de las rocas, en particular las de la derecha de la imagen. Sus tonos están más saturados, y de nuevo, en Adobe Lightroom solamente he ajustado los puntos de blanco y negro. Pero creo que la imagen 3 detalla de forma mucho mejor el efecto del filtro. En la imagen de la izquierda podéis ver un zoom de la imagen 1 (sin polarizador) frente a la ampliación de la imagen de la derecha, imagen 2 (con polarizador).

Imagen 3 – Comparando en Lightroom. © 2011 David García Pérez

No sé si se puede conseguir dicho efecto con Photoshop, desde luego yo no sé como lograrlo, pero la verdad, creo que es más rápido el uso de un polarizador que procesar la imagen después. Aunque bueno, después de hacer dos artículos sobre polarizadores, tal vez debería comentar las desventajas del mismo.

Antes de nada, perdonar por las fotos de ejemplo. No es que sea una gran foto, el encuadre no me me gusta para nada, pero valen perfectamente para lo que quiero ilustrar en este pequeño artículo. Al menos sé que el autor no se va a quejar de que diga que las fotos en sí son malas.

Bien, estamos en la época digital y yo os voy hablar de filtros, ¿filtros? ¿Pero esa no era algo para el mundo analógico que hoy en día con un ordenador se soluciona? Pues yo personalmente considero que no en dos casos particulares, uno de ellos es el del polarizador. Desde mi punto de vista este es un filtro que tiene que estar en toda la mochila/bolsa de alguien que le guste hacer fotografía de la naturaleza. No voy a empezar por el típico ejemplo de usarlo para oscurecer el cielo, eso realmente sí que lo puede hacer Photoshop con mayor o menor trabajo. Voy a empezar con uno de los casos que es más útil, fotografiando agua.

El ejemplo es la típica cascada de río, probablemente, esta en concreto, esté fotografiada en miles de ocasiones por su fácil acceso en el Parqué Natural de Montseny. Esta primera fotografía está sacada sin ningún filtro delante de la cámara. El único ajuste que se ha hecho en el ordenador ha sido ajustar el punto de blanco y negro con Lightroom.

Cascada en Santa Fé del Montseny – “SIN Polarizador”. © 2011 David García Pérez

Ahora, para la segunda toma, puse un filtro polarizador delante de la lente (en concreto un polarizador estándar de la marca Heliopan). De nuevo, el único ajuste realizado es el punto de blanco y negro con Lightroom, cualquier otro parámetro como saturación, contraste, brillo, etc… está tal cual los saco la cámara (esta última frase es peligrosa, quiero decir que no toqué esos controles en Lightroom, modificar el punto de blanco y negro afecta a esos parámetros de forma indirecta). Si os fijáis en las rocas, veréis como al poner el polarizador, y girándolo en su punto de mayor polarización, el carácter de la imagen cambia totalmente, las rocas ganan contraste, y un tono que personalmente me gusta más, al contrario de ese gris soso que se ve en la primera imagen.

Cascada en Santa Fé del Montseny – “Con Polarizador”. © 2011 David García Pérez

Por otro lado, el polarizador aumenta también, de forma ligera, la saturación de la imagen, esto último se puede apreciar ligeramente en las hojas muertas en los bordes de la cascada.

Hay más usos del polarizador que intentaré explicar aquí, siempre y cuando me encuentre con ejemplos interesantes cuando salga hacer fotos, cosas como obscurecer el cielo, resaltar la saturación en bosques, cambiar el tono del agua del mar, reflejos, etc.

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